
Haciendo un balance general de estos meses, puedo decir que estoy contenta... pero también acojonada. De vez en cuando tengo ganas de comerme todo lo que esté a mi alcance, como antes, es como una inercia, ya no es por la ansiedad a la que antes me entregaba, pero tengo mucho miedo de, en algún momento, caer en la temida espiral, la puñetera montaña rusa, el meabandonoymañanayaveremos. Sigo en mi peso de 70 kgs. Estoy comiendo de forma sana y ordenada, con licencias pequeñas, pero dentro de un orden. La de la foto, sí, soy yo. He elegido esa foto porque se me ve estilizada, y porque estoy a más de 2000 m. en los Pirineos, puedo mirar todo desde ahí arribota casi el mundo entero, sentir la vida, pero sin embargo no lo hago, estoy como distraída mirando al suelo.... así me siento.
Por otra parte, por fin vuelvo a reconocerme también en los espejos, despues de muchos años. Aún me gustaría bajar 5 kgs, pero antes quiero ganar en seguridad y demostrarme que puedo mantenerme donde yo quiera.
La retirada del balón y los días siguientes fueron bien, todo según lo previsto y sin demasiadas molestias, ahora estoy en una fase muy muy crítica, lo se. Es como si estuviera delante de la puerta que da paso a una nueva forma de ver y sentir la vida. Atravesarla también me acojona, me da miedo la sensación de sentirme perdida, sobre todo porque ahora no tengo ninguna razón para tenerla.





